sábado, 25 de septiembre de 2021

Decir

 Digámoslo de una vez,

yo quería escribir otra cosa

que no fuera esta ballena tibia avistada por nadie.

Yo quería escribir la poesía,

la diadema de una noche que no terminara

nunca,

algo menos que la verdad

pero un poco más que un simple pulso.

Debo decir entonces,

buscaba un rostro sobre la hoja desteñida,

buscaba un nombre que nunca se aparece.

Quiero decir

ya no quería esa vanidad de la academia,

quería el verso que mute el dolor primario

en otra cosa mejor 

que una razón de halagos baratos.

Alguien un día,

mirándome a los ojos 

firmemente, dirá

que he fracasado.

La paz

esa novedad abominable

sobrevendrá

si no son mis labios balbuceantes

otra vez frente al espejo.