lunes, 30 de abril de 2018

Camalote

Cuando acontece el milagro de haber
creído
encontrar
el juego gramatical que signifique nada
apenas si soy digna de su memoria
su naturaleza se me escurre
como si no fuera que
la noche está nublada
y atrás la luna llena
me escucha aullar como loba
porque de pronto
no se explica
que el decantar de los días anuncia
que tu semilla no fue germinada
por eso es que vuelvo al campo
porque no hay leña del árbol caído
y que otra vez
                 los lugares comunes del llanto.

jueves, 26 de abril de 2018

Estribar los perdidos

Me voy a ver siempre condenada a la repetición.
Desde esta esquina siempre veo la columna de la luz justo en el medio de la puerta de la ochava transversalmente opuesta.
Podría irme y dejar la ventana de la cocina abierta, pensaba decirlo de otra manera pero el objeto era el mismo, irse y dejar la ventana abierta.
No sé a qué, a la noche, a cualquier cosa que quiera colarse por ella, ojalá nunca que a un extraño genuino, pero la ventana abierta.
Pensaba en que los dos minutos se te pasaron, Apócope. Fumé el cigarro y no llegaste. Andar la ciudad en bici. Perder los estribos siempre por lo mismo. La compulsión a la repetición y la prosa mal heredada. Pensaba en decir otra cosa, pero me la olvidé.
Tengo la compulsión de la mente en blanco. Pensaba en obsesiones y no en compulsiones.
Me olvidé la buena excusa.
Bajaste la persiana. Será que sólo escribiendo me di cuenta que estabas abajo.
También sabía que la torpeza humedad no dejaría cerrar la cortina y quizás tumbaría el vaso. El vaso no cayó.
Otra vez las líneas idiotas, las líneas estériles. Otra vez buscar sobrevivir.

martes, 27 de febrero de 2018

La noche eterna

Ni con todo
el dolor remolino,
el pecho desgarrado
por la que sea tal vez
certidumbre única,
ni con todo ello
me basta
para encontrar el verso fértil
que llegue hasta vos
y te remueva
hasta el torrente último de sangre,
esa que reverbera
sólo por las certidumbres
-porque sabemos que son pocas-.
Certidumbre que recibas
con la misma ternura y osadía
con la que te entregás al río,
y que en su vibrato de intuiciones
te llame como te llamo
para que vuelvas a mis brazos
que te esperan
constantes
cada noche.
Una tras otra
siento el irrefrenable caudal de ausencia
y me desgajo
como un fruto maduro
que no se quiere desprender
de su tallo vital.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Odas a la absurda

I

Puedo mirar a los ojos
esta compulsión a la repetición,
este desgraciado eterno retorno
a ninguna parte,
a las noches de insomnio,
a los vómitos de versos para nada,
a volver a olvidar quién soy,
a escribir para no morirme
y también para no olvidarme
que escarbo en el amor
y otra vez me encuentro
buscando tintas
para cambiarle el nombre al dolor,
a la ausencia constante
de manos que sostengan,
de tus manos.

II

De nuevo las odas a la absurda,
a la que destruye
la nobleza del hallazgo tierno.
El viento golpea en la cara
pero ya no lo siento.
Me antepongo a la hoja en blanco,
me antepongo a mi estétil poder de la palabra.
No logro el verbo nuevo.
Cuando sucede el gerundio
me ausento de mí,
cuando sucede el punto suspensivo
me ausento del mundo
además.

III

Contemplo las estrellas fijas,
ya no recuerdo la discusión
ni su arribo,
no importa quién se mueve.
Lo cierto
es que el corazón parece detenerse.
El pensamiento no encuentra refugio,
soy una niña a la deriva,
volví a romper el juguete más feliz.
No supe amar.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Entre líneas

Tengo la inteligencia agotada. Sólo veo retrospecciones del pasado intentando hacer futuro. La patria se nos muere en los brazos. Los cuentos de terror y las canciones de cuna duermen al niñopueblo de la misma manera perversa, duran más de cuatro años pero no dejamos los pañales y seguimos balbuceando. La democracia es una veterana esperando el príncipe azul en la cocina de su casa alquilada.

2015

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Mapa de regreso

De regreso a las interminables noches -y al fin amaneceres- de insomnios, de regreso a Cabral y a Silvio, al rumbo perdido sin más fin que hallarme, a la poesíay las preguntas existenciales, de regreso a la soledad taciturna y a los deseos de Jacinta inconclusa, al amor a la vuelta de la esquina "pero seguí caminando", a la ilusión de la libertad desgajada, al fantasma de la monotonía, a la sed de ser verdaderamente, a la búsqueda de la identidad indefinida, al juego de la revolución por un ratito, al entusiasmo que se diluye en tres semanas, a la perseverancia estéril. Acaso tenga aquellos 16 años para siempre... Acaso la condena del eterno retorno... Acaso tanto reincidir para que en alguna primavera, después de tantos otoños, sea digna de florecer. Y la vida sigue en pie de guerra a cada instante, por sobrevivir, porque el mundo no espera a nadie y gira, gira....

miércoles, 4 de octubre de 2017

Y si esta noche, es la noche?
Y voy a un cine, 
y abro los ojos
de una vez
y para siempre.
Y si mis pestañas
abrazan la imagen,
el movimiento?
Si mi piel lograra erizarse,
soñaría
de una vez
y para siempre?

2012