miércoles, 18 de enero de 2023

Trigal en una plaza

 ¿Será el último sorbo

de agua dulce?


Busco el fulgor de una estrella 

que me ponga en sobreaviso,

¿habrá final?


Volteo sobre mis propios pasos,

no estoy lista aún 

para una nueva derrota.


Mis ojos contienen

la historia de los nudos.

Ni los añosos árboles 

pueden acumular 

en sus raíces 

toda esta agua vertida

para nada.


Persigo los rastros de mi Otra,

sólo calla.

Entre el espejo y la pared,

un eco de gritos ensordecedor.


Caigo otra vez rendida sobre el mosaico roto,

el peso muerto de su cuerpo cae sobre mí. 

Los dos lloramos, 

sólo yo entro en el abismo. 


Me siento de espaldas en la ventana,

la adrenalina es la copa de un árbol 

que se mece con el viento

catorce pisos abajo.


Antes de caer, 

su tierna mirada me cobija

y sus brazos me devuelven a la cama.


No hay lugar en el mundo

para una fugitiva.


Esta noche, otra vez, estaré lejos.

domingo, 5 de junio de 2022

Sensaciones usadas

 Siempre fue en la deshora

que se me dio la tinta,
siempre por sobrevivir,
porque apenas nada más podía esperarse.
Quizás borrarse el rostro,
quizás sobreescribirlo,
como un código
pero inefable.
Y ahora parece un destino,
lo burdo de las posibilidades.
Vivir para escribir
fue un hecho un día,
vivir de escribir
era un noble deseo
por entonces.
Y ahora que me piden que escriba,
ahora que esperan de mi
un santo y seña
y unas teorías aplicadas,
y cosas de la gramática
de la que nunca fui devota,
porque la retórica es otra cosa
y la poesía es cosa aparte,
y porque a mí,
lo único que me importa es poemar
pero no puedo
por hija del destino
y el capital
y así las cosas
y sin embargo, me piden,
niña, escribe,
y escribo,
y tengo que identificar
gente que no sabe ser identificada,
y tengo que vender, sin querer vender vendiendo,
que ese anhelo es lo que es,
y no otra cosa
y tengo que escribir
para decir
tu puedes
valer lo que un recuerdo
y más que ello.
Tengo que decir,
esto entonces
quiere decir la emoción,
quiere decir comprar.
Quiere decir que quisiera
escribir otras cosas
pero esto es lo mejor que puedo
escribir para el mercado
y tratar, vivir, tratar, tal vez,
de vivir, tratar, sobrevivir,
tal vez, de ello.

domingo, 20 de febrero de 2022

Patio

 Me reposo en el ser,

me tiendo ante la nada;
todavía reparo
el verde próspero,
los cítricos, los nogales y los pájaros,
el ritmo de las hormigas al que adecuarse
ahora que llueve pero no moja,
lo que hace el tiempo con sus frutos.
No tengo más dios
y todavía llega la cosecha,
su especial proceso comprensivo,
la ilusión del arco iris
no dirá, como nada dice la luna
y sus órbitas geométricas de blancura,
lo que sólo puede decir el poeta,
este páramo donde retirarse,
naufragar entre los pensamientos 
del siglo pasado,
entender:
nada 
de lo que vale
la pena
puede 
durar
demasiado.

sábado, 25 de septiembre de 2021

Decir

 Digámoslo de una vez,

yo quería escribir otra cosa

que no fuera esta ballena tibia avistada por nadie.

Yo quería escribir la poesía,

la diadema de una noche que no terminara

nunca,

algo menos que la verdad

pero un poco más que un simple pulso.

Debo decir entonces,

buscaba un rostro sobre la hoja desteñida,

buscaba un nombre que nunca se aparece.

Quiero decir

ya no quería esa vanidad de la academia,

quería el verso que mute el dolor primario

en otra cosa mejor 

que una razón de halagos baratos.

Alguien un día,

mirándome a los ojos 

firmemente, dirá

que he fracasado.

La paz

esa novedad abominable

sobrevendrá

si no son mis labios balbuceantes

otra vez frente al espejo.

martes, 1 de junio de 2021

Los minutos

 Veinticinco minutos 

para lo que pudo ser

si veinticuatro minutos

duraba mi esencia.

Veintitrés minutos

para la expresión libre

y veintidós minutos

para explotar la forma.

Veintiún minutos

para que hagan falta

veinte minutos

de recordar lo que fuimos,

y en diecinueve minutos

recordar que no somos

porque a dieciocho minutos

del sol estamos.

Diecisiete minutos

para la nada misma

y en diecisiete minutos

devolverle al todo

su potencia curiosa

que en quince minutos

acabará para siempre

porque la nada,

a veces,

son catorce minutos

en los que sobra el tiempo

para creer que

en siete minutos

se acabarán las cosas

en las que hace seis minutos

todavía creía.

Pero hace cinco minutos

que no pasa el bondi

y hace cuatro, apenas,

si me dieron la hora...

Porque hace tres minutos

que no recuerdo quién era

y hace apenas uno

que me paré en la esquina...

lunes, 1 de marzo de 2021

La cosa inerte

 Cuando un paso más cerca

es un paso más cerca,

y esa cosa de que un día

el miedo tendrá otro nombre.

Haber crecido un poco más

que la semilla,

hacer la germinación

después de la revolución,

desandar la novedad

para ser significante.

Abolir el tiempo muerto,

buscar el rayo de luz,

aunque llueva,

aunque siempre

el gris cemento ahí.

Tulipanes

Los lazos como falsos tulipanes,
la lluvia como el encuentro de mis miedos
y la primavera, el desamparo por amor al arte.
Quién será mañana en el espejo
el que no vomitará
sin decir basta 
por pestaña,
puerta por si
oídos,
ventanas por si
otra vez 
la nada.
El capricho
del que se sumerge
porque hay que ver
qué pasa abajo.
Y quedarse,
como esos girasoles
de la ruta
que bailaban
la vez que no ví

a mi otra.